
Después de poner en marcha toda la maquinaria de Blind records nos hemos tomado cuatro días de vacaciones, París, Almería, Santiago de Compostela, Llançà, serán algunas de las destinaciones que espero sirvan para hacer una primera reflexión.
Las cosas están avanzando bien, por ahora, con cautela, quizás demasiado calculado todo, un poco frío, esa claqueta, ese bajo esclavo de los números...
Pero ayer por la tarde empezó a asomar la calidez por ahora estancada en el pasado de nuestro grupo, en el local, en los conciertos, y es que cuando los cimientos sean lo suficiente fuertes para soportar mucho peso, debemos dejar rienda suelta a algo más intuitivo, fugaz, momentaneo, instintivo, algo indispensable para que un disco esté vivo.
La incertidumbre del resultado, el miedo a que tanto esfuerzo se vea truncado por la indiferencia de los otros se ilumina cada vez que alguien, escondido en una sombra critica a un grupo de personas valientes, que creen en algo, que no están ahogadas por el nihilismo que azota a la mayoría.
pd: Hans la araña se ha quedado esperando en el local...hasta el lunes!